Dibujos, pergaminos, diarios en miniatura... cada 7 de junio mi familia me enviaba algún mensaje movilizador como este, que en 1995 me escribió papá y que junto a los otros, están bajo el vidrio de mi tablero.
Resucitar el blog era un objetivo recurrente, pero no encontraba la motivación que me hiciera quedar frente al teclado una vez que todo lo demás estuviera hecho. Pero aquí estoy, decidida a hacerle respiración boca a boca a este terreno virtual que elegí para que mi llama sagrada del periodismo se mantenga vigorosa.
Justamente fue eso lo que me hizo volver al blog. Ayer por la tarde, a propósito de celebrarse hoy el día del periodista, varios e-mail aterrizaron en la bandeja de entrada con deseos varios. Pensé entonces en reanimar a Llegaron, convencida de que no sólo era el mejor regalo para mí, sino también para todos aquellos que me tuvieron presente enviándome saludos y para quienes en este tiempo me preguntaban con insistencia "¿Qué pasa con el blog? o se quejaban, reprochándome, que hacía semanas la home no se renovaba.
Así que, entonces, en eso estaremos. Mientras tanto, ¡feliz día! para todos los que abrazan con pasión, ética, honestidad, rigurosidad y ojo crítico esta bellísima profesión ya sea trabajando en un medio de prestigio internacional, de un pueblo remoto o en una esquina perdida del inmenso territorio virtual :)




