Fotos: Llegaron los Indios
Pero idiotas, siempre hay. El sábado, pisando las dos de la tarde, una camioneta azul Partner, recorrió de punta a punta la avenida Yrigoyen tirando cientos de panfletos publicitarios sobre un tratamiento para adelgazar cuya empresa parece estar bien lejos de una política muy en boga en estos tiempos que corren: Responsabilidad Social Empresaria.
El vehículo circulaba muy despacio por el carril derecho de la avenida. Y cada tanto, bocanadas de papeles salían por debajo del rodado. ¿Qué pasaba? El conductor, para evitar ser visto, sacaba su brazo por la ventanilla, lo estiraba bien pegado a la puerta lo más cercano del piso posible, abría su mano y... cientos de papeles volaban por todos lados.
Le advertí, como si fuera un infante, que lo que hacía no era correcto. Que ensuciaba la ciudad. La respuesta que me dio, me la reservo. Secreto profesional.



1 comentarios:
Giselle, evidentemente es cierto lo que leí en un comentario hace unas semanas: ¡estás abajo de las baldosas!
Malhechores abstenerse, Llegaron los Indios vigila.
Publicar un comentario en la entrada