Con remeras amarillas fluorescentes, jóvenes recorren el balneario de Playa Uniónpara verificar que las sombrillas estén atadas.
Foto: Llegaron los Indios
Aún está fresco el recuerdo de aquella tarde de enero cuando una sombrilla voló y lastimó gravemente a un adolescente en Playa Unión. Sin embargo, como si nada hubiera ocurrido y, peor aún, sin pensar que podría volver a pasar, hay gente que baja a la costa y no coloca la estaca para evitar que los bruscos y fuertes cambios en la orientación del viento, tan frecuentes y conocidos por todos, provoquen otra tragedia.
Con el fin de controlor y concientizar a los veraneantes, el municipio de Rawson designó a un grupo de jóvenes para que recorra la costa. Fiscalizan que estén las estacas colocadas y piden a quienes bajaron con perros (¡son tantos!) que los retiren de la playa. Ponen en evidencia al infractor.
En definitiva: hacen cumplir las normas. Cuestiones básicas de civismo, de vida en comunidad, que muchos, todavía y lamentablemente, no logran aprender.



1 comentarios:
Falta cultura de playa, María Giselle. Ir a la playa no es como ir a un club... Anduve por muchas playas en el mundo. Nunca había visto que las sombrillas tocaran la arena. No se me había ocurrido que podían estar sin enterrarse.
Publicar un comentario en la entrada